Descripción
El tiempo tiene nombre narra la historia de Martina y su abuela, quien escribe poemas por la noche porque durante el día no tiene tiempo. El relato invita a reflexionar sobre la importancia de respetar los tiempos propios de cada niño para descubrir y aprender sobre el mundo que habitan. A través de un estilo poético y cercano, enseña que cada persona tiene su ritmo y que los adultos deben aprender a acompañar y valorar esos tiempos, fomentando la paciencia, la observación y la conexión con el propio crecimiento.






