Descripción
Un sábado lluvioso no era el mejor día para salir a jugar al parque, ni para montar en bici o patinar, pero sí para convertirse de nuevo… ¡en la pirata Emma! Así que la capitana reunió a su tripulación de pequepiratas y se dispuso a cargar el barco para una larga travesía. Pero entonces, aparecieron los padres de Emma, que también querían jugar a ser piratas. Se pusieron un nombre y… ¡a la aventura! Primero, había que preparar el camarote, luego fregar la cubierta, pescar la comida… ¡y mucho






